viernes 11 de diciembre de 2009

La Alegría signo fundamental en el Adviento


Muchas personas saben que la palabra evangelio se traduce literalmente como buena noticia. ¿Porqué es Buena Noticia? Porque nos da el mensaje alegre de la salvación. Esta la hemos de recibir por medio de la llegada de nuestro Redentor en la persona de Jesús (en hebreo Yeshúa que significa Yahvé salva). San Lucas en el capitulo tercero nos presenta como Juan el Bautista con júbilo preparaba los caminos del Señor. El profeta del desierto nos ha de indicar que para recibir al Mesías necesitamos obrar en caridad fraterna y una conversión interior. Estas aptitudes para nada deben cambiar o modificar esa alegría y gozo que nos trae la salvación.

La alegría es el tema que nos presenta la Iglesia para la tercera semana de Adviento. Al escuchar las lecturas de este día podremos (sin duda alguna) ver porque es llamado Dominus Laetare (Domingo de la Alegría). Las primeras comunidades cristianas supieron vivir esta alegría que se distinguía en aquellos que acogían esta Buena Noticia. San Pablo en la Carta a los Filipenses nos recuerda esta alegría que debe ser continua en los cristianos. "Que nada los turbe" y que a pasar de cualquier dificultad o problema la alegría ha de estar presente en nuestros labios y nuestro corazón. Esta alegría no es efímera es una alegría cabal porque la llena la esperanza que le tenemos a la venida de nuestro Redentor, ya que esta a las puertas y no lo hemos de recibir tristes.

El profeta Sofonías de forma hermosa y elocuente nos dice; "¡Grita de alegría, hija de Sión! ¡Aclama, Israel! ¡Alégrate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén!" Aunque el profeta anuncia aquí la restauración de Jerusalén después del destierro babilónico, podemos reflexionar en el contexto de como restauramos nuestra "Jerusalén" o sea nuestra alma para tenerla apta y alegre ante la presencia divina. El Señor es el Rey de Israel, el se goza y se complace en nosotros, nos ama y se alegra con júbilo como el novio el día de su boda. Nuestra alegría es el Señor, que viene a redimirnos, a liberarnos para siempre de todo aquello que nos subyuga y domina.

Una fiesta no tiene sentido sin la alegría, esta le da el toque especial. De igual forma la alegría (gozo y júbilo) debe ser una característica del todo cristiano. Porque hemos sido absueltos de nuestros pecados y gozamos de la compañía de nuestro Salvador. Porque alojamos en nuestro corazón las más seguras y ciertas esperanzas de una vida feliz y siempre bienaventurada que nos aguarda en la otra vida, pero que saboreamos, de alguna manera, en esta vida. ¡Esperamos a nuestro Redentor! Y con Dios tenemos mil motivos para estar alegres y para ser optimistas. “Si Dios está con nosotros –expresaba San Pablo—, ¿quién contra nosotros?”

Regalemos a nuestro prójimo una hermosa y sincera sonrisa siempre que podamos, a todos sin excepción y en todas las circunstancias. También a aquellos que no nos simpatizan o tal vez nos han herido o hecho algún mal. También cuando estemos exhaustos o consumidos. Esta expresión tan sencilla, de verdadera alegría y de amor, puede ser también un hermoso regalo de Navidad. ¡Sonríe, descubre a los demás cuánto los ama Dios! Y ten la certeza de que el Niño Jesús te lo recompensará. Quiero concluir esta reflexión con este poema (Una sonrisa no cuesta nada) de Gandhi.


Una sonrisa no cuesta nada, pero da mucho.
Enriquece a aquellos que la reciben,
sin empobrecer a aquellos que la dan.
Sólo florece un instante, pero su recuerdo
a veces dura para siempre.


Nadie es tan rico o poderoso que pueda
prescindir de una sonrisa, y nadie es
tan pobre que no pueda enriquecerse con ella
Una sonrisa proporciona felicidad en el hogar,
favorece el trato en los negocios, y es
la contraseña de la amistad.

Proporciona descanso al exhausto, estimula
al decaído, reanima al triste, y es
el mejor antídoto natural para los problemas.
Con todo no puede ser comprada, mendigada, pedida,
o robada, ya que es algo que no es de valor
para nadie hasta que se regala.

Algunas personas están demasiado cansadas
para dar una sonrisa.
Dales una de las tuyas, pues nadie necesita
una sonrisa tanto como aquel que no tiene
nada más que dar.

Mohandas Karamchand , Gandhi


domingo 29 de noviembre de 2009

María la mujer de la plena espera

María junto a Juan el Bautista e Isaías son los tres personajes principales que la liturgia nos presenta en el tiempo de adviento. Hoy quiero enfocarme en la figura de la Virgen María. Los pasajes bíblicos acerca de María no son muchos pero nos pueden ayudar a crear un perfil acerca de la persona de María. Durante el Adviento la Iglesia nos presenta a María como la mujer abnegada y que aguarda por la promesa de salvación universal.

Generaciones de patriarcas, profetas y siervos de Dios que desearon poder presenciar y vivir lo que le anuncio el ángel a María. En Simeón en suspiros y lleno de alegría se vio plasmado este sentir. Escuchamos esta gran aclamación del profeta Simeón en el evangelio de San Lucas: "Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel" (Lc. 2, 29 - 32). Para Simeón fue tan grande presenciar al salvador del mundo que no quería ya mas nada en esta vida para llegar a la presencia del Dios Eterno.

Este primer domingo de Adviento el Evangelio de San Lucas nos llama a la espera pero una espera vigilante. La forma de vivir esta espera vigilante es por medio de la oración, el sacrificio y la entrega fraterna llena de generosidad. Estos fueron sin dudas cualidades que vivió María. Cuando María supo que su prima Isabel estaba embarazada fue sin detenimiento a visitarla. Quien conoce la idiosincrasia del pueblo judío en tiempo de Jesús sabe que todos en el núcleo familiar tenían que aportar a las faenas del hogar. María sin duda fue a visitar a Isabel para ayudarla con las tareas del diario quehacer.

Dios fue preparando los corazones justos y piadosos de su pueblo. Fue poniendo las condiciones y herramientas necesarias para poder recibir al mesías. Testigo de todo eso fueron los profetas a quienes Dios utilizo como instrumentos para poner el mensaje mesiánico en el espíritu de su pueblo. Dios fue disponiendo con notable profundidad al pueblo derramando sus gracias, revelándose para avivar las ansia de ver al Salvador. De esta forma Dios fue utilizando hombres y mujeres que representarían una prefiguración de quienes estarían en relación directa con el Salvador y su venida.

El Adviento es tiempo de constante preparación espiritual para recibir al Señor. Esto fue precisamente lo que realizo y vivió María. Para verificar esto solo tenemos que leer los textos bíblicos que nos hablan de María. Las Bodas de Cana (Jn. 2, 1 - 12) es muy buen ejemplo de esto. El Adviento de María se vio rodeado de las tres virtudes teologales; fe, esperanza y caridad.
El anuncio que le dio el ángel a María solo pudo ser canalizado y encausado en María por medio de la fe. El ángel le está mostrando a María toda una nueva identidad (llena de gracia) que ella desconoce. Es por eso que San Lucas nos dice que María se turbo ante esas palabras. La turbación es un proceso natural en el ser humano cuando trata de practicar la fe. Aquí la fe de María consistió en aceptar con humildad el misterio que Dios pone ante su vida como la persona más privilegiada que haya podido existir. San Agustín nos dice que; "ella concibió primero en su corazón (por la fe) y después en su vientre."

En la vida de María podemos aplicar con toda certeza lo que nos dice el Salmo 146 (145), 5 "Dichoso aquel que al Dios de Jacob tiene de ayuda y pone su esperanza en el Señor, su Dios." Toda la vida de María fue todo un reflejo vivo de su esperanza. María espero en primer lugar, que por medio de la gracia de Dios alcanzaría a ser esposa virgen. Siendo ya desposada con José se mantenía íntegra en su intención de no conocer varón. Ella no fue defraudada en su esperanza porque el Espíritu Santo quien la guio a ella también sembró en el corazón de San José ese amor casto que hizo posible el matrimonio virginal.

La espera de la Virgen María y toda su vida se vio llena de la caridad. Como mencione anteriormente la visita a Isabel y las Bodas de Cana son episodios en que caridad de María sobresale. La caridad de María se pasea entre las olas de la fe y la esperanza. Esta preparo a María para la gran noche del nacimiento de Jesús, cuando este nació en Belén entre odiseas, privaciones, percusión y penuria. La fe, espera y caridad de María, la hacen descubrir en esa noche la gloria de Dios. Esa gran noche y bienaventurada donde el Mesías nace para ofrecer a los hombres la salvación definitiva.

Oración de Juan Pablo II

Ruega por nosotros,

Madre de la Iglesia.
Virgen del Adviento,
esperanza nuestra,

de Jesús la aurora,
del cielo la puerta.


Madre de los hombres,
de la mar estrella,
llévanos a Cristo,

danos sus promesas.

Eres, Virgen Madre,
la de gracia llena,
del Señor la esclava,

del mundo la Reina.
Alza nuestros ojos,

hacia tu belleza, ¡Amén!

sábado 28 de noviembre de 2009

Adviento la espera que no nos defraudara

La palabra adviento proviene del latín y la podemos definir como venida o llegada. El Adviento inicia el período litúrgico que comprende cuatro semanas y que tiene como objeto celebrar la venida del Señor, tanto en su calidad histórica como en la escatológica. Estos dos aspectos entrelazan continuamente sus entonaciones en los textos de este tiempo, aunque en los primeros días se hace más ahínco en su segunda venida, mientras que al final de este período se acentúa más bien la venida de Cristo en su nacimiento humano.

Es importante recalcar que el Adviento no se trata de concebir una leyenda que trate de aparentar que Jesús aún no ha venido a este mundo, e creernos que somos la gente del Antiguo Testamento que esperaba la venida del Mesías. Jesús ya vino hace dos mil años, y con su llegada ha transformado nuestra historia y nuestras vidas. Por medio del Bautismo, somos sus seguidores y hemos recibido su Espíritu para poder continuar su obra. ¿Qué quiere decir que debemos esperar y preparar su venida? Quiere indicar varias cosas: en primer término, significa revivir la venida histórica de Jesús, quiere decir también, echar un vistazo hacia atrás, hacia ese acontecimiento trascendental sucedido hace dos mil años y revivirlo con toda la intensidad. Hacerlo tan presentes en nuestras vidas como si fuese hoy mismo que estuviera sucediendo.

Por eso en el Adviento nos disponemos a celebrar, con toda eficacia ese hecho decisivo para nuestra salvación: Dios se ha hecho hombre, ha venido al mundo a vivir como uno de nosotros, ha entrado en nuestra historia para librarnos del pecado y del mal, ha asumido nuestra naturaleza humana, nuestra carne, y ha hecho de ella vida plena, vida divina. Podemos decir que adviento significa celebrar y abrirse a la venida constante de Dios, de Jesús, a nuestras vidas y a la vida de la humanidad, venida que se realiza ahora, en cada momento. El tiempo del Adviento nos ayuda a tener presente que Dios viene continuamente a nuestras vidas, a través de los sucesos y de las personas con que nos topamos a diario. Todo hombre y toda mujer, todo acontecimiento que acontece es un llamamiento que nos hace Dios, una presencia de Dios por medio de los hermanos que nos interpela.

Finalmente, en el Adviento celebramos una “tercera” venida del Señor: es su última venida, la venida definitiva al final de los tiempos, cuando llegará a término nuestra historia humana y entraremos para siempre en la vida de Dios. Este es el horizonte final de nuestra existencia: compartir con toda la humanidad la vida plena de Dios. Jesús vendrá entonces y transformará definitivamente nuestro mundo y nuestras vidas para que sean para siempre vida de Dios, Reino de Dios.

Algunas actitudes que nos pueden ayudar durante el Adviento. Como nos dice el Evangelio de San Lucas (primer domingo) hay que mantenernos vigilantes en la fe, en la oración. Hay que mantener una apertura atenta y estar disponibles a reconocer los signos de la venida del Señor al final de los tiempos por medio de las circunstancias y los momentos de nuestra vida diaria. La fe nos debe llevar a percibir y reconocer la presencia de Dios en su Palabra Divina, en los sacramentos como signos sensibles eficaces de la gracia, en la asamblea litúrgica y en el testimonio de vida cristiana de cada uno de miembros de la Iglesia. La vigilancia nos debe poner en custodia constante sobre el mal que acecha. De igual forma la vigilancia nos invita a cultivar la confianza en Dios quien vela por nosotros constantemente.

El Adviento es un momento apropiado para vivir intensamente en espíritu de oración. Sin espíritu de oración, todo el camino de esperanza en la llegada del Señor sería una cosa meramente externa en nosotros y no llegaría a nuestro interior. Durante todo el Adviento debemos vivir con nuestro corazón levantado a Dios, para que de esta forma su presencia liberadora y salvadora penetre toda nuestra alma y nuestro ser. Acercarnos más a Dios reconociendo nuestra pequeñez humana ante su omnipotencia y ante su presencia compartir nuestras alegrías, ilusiones, tristezas y sinsabores en nuestra vida. De esta forma, reconocemos que no podemos hacer nada sin Él.

Este es un buen tiempo para vivir en actitud misionera y así hacer presente a Cristo en todas partes. El hombre escudriña anhelantemente su razón de existir. A pesar de los adelantos de la tecnología que ha abierto las puertas a las comunicaciones, el hombre no ha conseguido todavía al coloquio fraternal. Más y más se siente más falto de la comunidad que se establece entre las personas. Los cristianos debemos ser señal viva y latente de fraternidad y comunión, y testigos de Cristo en este mundo que, tentado por los perfeccionamientos tecnológicos y por el humanismo, a veces quiere independizarse de Dios.


Hay que tener muy presente; ¿Quién es el que viene? Y ¿Por qué viene? Amado hermano(a) lector(a) las respuestas a estas preguntas las dejo en tu consideración. Con un corazón limpio e integro salgamos a recibir a nuestro Rey, que quiere venir. Que María quien fue testigo y seguidora fiel de Jesús interceda por nosotros. Que el ejemplo de María también nos sirva de ayuda y nos enseñe el camino para llegar a Jesús.

miércoles 28 de octubre de 2009

Sínodo ayudará reducir las diferencias culturales entre África y Estados Unidos según indica el Arzobispo Wilton Gregory

22 de Octubre, 2009


video


El es el Arzobispo de Atlanta, Georgia pero Wilton Gregory también es el principal representante de los Estados Unidos en el Sínodo de los Obispos de África.

Es uno de los 47 obispos fuera de África, quien fuera invitado personalmente por el Papa Benedicto XVI. Esta es la tercera vez que asiste a un Sínodo.

Arzobispo Wilton Gregory Arquidiócesis de Atlanta, Georgia

"En cada uno de los sínodos he participado uno sale fortalecido por la comunicación que se brinda."


En este Sínodo dice que mucho del diálogo es sobre el crecimiento de la Iglesia en África, la enfermedad del SIDA, la inestabilidad política del continente a lo largo de con la presencia de empresas multinacionales en la región.

Arzobispo Wilton Gregory Arquidiócesis de Atlanta, Georgia
"En ocasiones esas Corporaciones Internacionales no respetan los derechos de los Estados, no practican siempre los mejores enfoques ambientales para accesar esos recursos."

Todos los temas los cuales el dice que afectan la Arquidiócesis de Atlanta. De hecho, mientras está en Roma, continúa para comunicarse con su diócesis vía Internet a través de un blog, ya que es una Diócesis con una gran población africana.

Arzobispo Wilton Gregory Arquidiócesis de Atlanta, Georgia
"Las personas que son recién llegados de Nigeria, Kenya, Togo, Gambia, tenemos una comunidad muy diversa africana dentro de la Archidiócesis y esto me ayudará apreciar mejor su patrimonio sus historias y la tierra de la cual ellos llegaron, el patrimonio que aportan a la arquidiócesis."

Porque el admite que los estadounidenses no saben ni la mitad de la historia de África.


Arzobispo Wilton Gregory Arquidiócesis de Atlanta, Georgia
"Como americanos, sabemos demasiado poco acerca de África. Que es el segundo mayor continente en el planeta, hogar de más de 50 países, representa grandemente una diversidad en patrimonio étnico y cultural.”

Esto y mucho más es lo que él planea compartir con los católicos de si arquidiócesis.

Fuente:
http://www.romereports.com

martes 20 de octubre de 2009

Segundo Sínodo Para África








Domingo 18 de octubre 2009
╬ Wilton D. Gregory,
Arzobispo de Atlanta, Georgia EE.UU.


"Coffee breaks" (los recesos) en el Sínodo de los Obispos, son muy similares a los nuestros descansos para tomar café USCCB (Conferencia Episcopal de los Estados Unidos) - hay mucho paso para las socialización! Los obispos están tratando de cumplir unos a otros sobre los proyectos y tareas que les gustaría o le gustaría colaborar para influir. Y, en ocasiones, los cafés son un momento de bienvenida para conocer gente nueva. Sin embargo, el Sínodo de los Obispos tiene un elemento añadido - uno tiene que saber en qué idioma para comenzar una conversación. Inglés y francés son las dos lenguas dominantes de este Sínodo, pero nunca pueden salir mal por romper el hielo con el italiano, portugués es también flotante por el pasillo. Y estas lenguas europeas modernas bien pueden ser acompañadas por las numerosas lenguas indígenas de los pueblos de este vasto continente. África es una tierra de muchas lenguas, culturas y tradiciones étnicas. De hecho, esta gran diversidad es uno de los desafíos que enfrentan y también la gracia de este vasto territorio.

Hay más de 50 naciones que se encuentran en África y sus comunidades insulares correspondientes. La mayoría de estos estados son creación artificial configurada de la época colonial. Algunas de las naciones son las fusiones de los pueblos que vinieron de muchas tribus diferentes y no siempre disfrutan de una relación muy cálida o calurosa. La Conferencia de Berlín de 1884-1885 convocado por el primer ministro alemán Von Bismarck dividió el continente de África en 50 territorios que le dio muy poco reconocimiento de las lenguas, las comunidades tribales, étnicas y de los patrimonios de los pueblos de África. Un de los obispos del Sínodo Africano expreso del hecho de que este evento ocurrió hace 125 años, este año y fue la fuente de muchos de los conflictos internos con los que África todavía se enfrenta.

Mientras que la Iglesia ha estado presente en África desde los tiempos antiguos, su presencia era en gran parte se encuentra al norte del Sahara, en donde algunos de los grandes santos y Padres de la Iglesia primitiva establecido monasterios y diócesis temprana. La fe se fue al sur del Sahara, junto con los mismos poderes coloniales que los misioneros enviados a estos territorios, algunos de los cuales fueron conocidas por otros nombres. Los mismos nombres de muchos de los participantes en el Sínodo son un testimonio digno de la presencia de misioneros de naciones europeas: Patrick, Jean-Louis, Bonifacio, Stanislaus (Estanislao), Alfonso, Pedro, y muchos otros que tienen enlaces a los pueblos africanos de hoy a los misioneros de la época colonial. Ahora, a su vez, las naciones africanas mismo están suministrando el clero y los religiosos como misioneros a las antiguas potencias coloniales y de las Américas.

La Iglesia se enfrenta a la gran responsabilidad de llevar el Evangelio de Jesucristo a un grupo tan diverso de los pueblos de África. Varios idiomas no puede ser el desafío más difícil de la Iglesia enfrenta en este empeño. Las diferencias culturales y étnicas son aún más espinosos, como la gente se aferra a sus propias tradiciones y rechazar otros, no tanto por el lenguaje como las diferencias tribales. Esta diversidad en las diferencias étnicas y culturales complica el establecimiento de los gobiernos estatales que deben recurrir a personas de diferentes orígenes tribales con el fin de formar una nación. Nosotros, en los EE.UU. saben lo difícil que puede ser para unir a la gente y para convertirlos en una sola nación, a pesar de la discriminación racial, las diferencias regionales y étnicas - que es el mismo en África - pero más todavía.

Gran diversidad de África es un factor operativo que ha entrado en varias ocasiones las conversaciones del Sínodo para África - tanto durante las pausas de café, en discusiones de grupos pequeños y en las intervenciones individuales. Como norteamericano, estoy intrigado por la vastedad del continente, muchos grupos étnicos y tradiciones culturales que se encuentran en el mismo y sin embargo, el espíritu común de la esperanza de que los obispos de África que, incluso estos problemas se superen mediante el poder del Espíritu Santo de Dios.

Fuente: http://www.archatl.com/archbishops/gregory/blog/index.html

Segundo Sínodo Para África


Domingo 10 de octubre 2009
╬ Wilton D. Gregory,

Arzobispo de Atlanta, Georgia EE.UU.

Este es el tercer del Sínodo de Obispos que yo he asistido y creo que he empezado a entender la dinámica típica de este ejercicio colegial de la autoridad pastoral. En primer lugar, me sorprende que el Santo Padre está en condiciones de asistir a la gran mayoría de los las sesiones. Él es el que preside en cada Sínodo y convoca ellos. Sin embargo, sus líderes nombrados por el Sínodo de la conducta del día a día empresarial. El Papa escucha muy atentamente los debates y no interrumpe las intervenciones. Él realmente quiere escuchar lo que las personas de la Iglesia tienen que decir sobre el tema dado. Y aunque los obispos son la gran mayoría de los participantes, hay siempre otros que participan en la conversación.

Este Sínodo especial para África dio la bienvenida a los invitados ecuménicos, los expertos de las Naciones Unidas, provinciales y generales superiores religiosos de los hombres y las mujeres de las comunidades, profesores universitarios, científicos y de investigación. El Aula del Sínodo escuchan las voces de hombres y mujeres de fe que hablar con los temas de una amplia variedad de orígenes.

Hay dos tipos de Sínodos de Obispos - Sínodos ordinarios que tratan temas universales de la Iglesia - los sacramentos, la catequesis, la Escritura, funciones y roles en la Iglesia, etc., y luego están los sínodos regionales que reúnen a los obispos y expertos de una determinada parte del mundo. Cada Sínodo tiene dos partes: las sesiones generales, donde estamos todos juntos en las cámaras del Sínodo General de Pablo VI Sala de audiencias y el lenguaje de pequeños grupos de discusión de los "círculos pequeños" que permiten mucho más interactiva y fluida conversaciones. En cada establecimiento, los laicos y religiosos están invitados a participar en la conversación y ofrecen su sabiduría. Los Obispos del Sínodo de escuchar con mucha atención este punto de vista [¡incluso más atención que hacemos a los demás intervenciones!]

Hay una dinámica de cada Sínodo - en primer lugar están las presentaciones formales de los obispos y delegados especiales [5 minutos de duración] sobre los temas del Sínodo de la asamblea plenaria y luego están las conversaciones que tienen lugar en el grupo de pequeños ajustes. En el transcurso del tiempo de cada Sínodo de los debates siempre parece asentarse en una serie de cuestiones importantes. El segundo Sínodo para África está comenzando a seguir que la misma dinámica. Las cuestiones pastorales que se enfrenta el gran continente africano están empezando a ser clasificados y destacó - el desafío de la inestabilidad política y la corrupción y la violencia tribal y étnica, las crisis ecológicas que amenazan a esta tierra tan rica en recursos naturales, la devastación del VIH-SIDA en la población, la pobreza rampante que enfrenta la gente a pesar de la gran material la riqueza que está disponible, las amenazas a la moral y las costumbres tradicionales de África a causa de la intrusión y la influencia de los valores occidentales seculares y la dominación de comunicación y el papel de la mujer en la sociedad africana. Una y otra vez estos temas se han destacado en las intervenciones. Mientras los pequeños grupos de discusión idioma [Francés, Inglés, Portugués e Italiano] sólo se reunió una vez [para seleccionar el Moderador y Secretario (relator) de cada grupo], tengo razones para creer que estos temas también serán el foco de estos pequeños grupos de discusión.

Cada grupo se le pedirá que destilan sus conversaciones en varias recomendaciones que todos los obispos votarán en estas y por lo tanto será la base para las propuestas finales de la cual el Santo Padre embarcaciones la Exhortación Apostólica que será el documento final de la Sínodo. Hay un gran respeto mostrado por las opiniones de los demás y el tipo de dar y tomar que resulta en un proceso compartido. Como obispo de los Estados Unidos de América, tengo el gran privilegio de escuchar las preocupaciones pastorales de la gente del continente africano. Además, tengo el deber de garantizarles el apoyo y el afecto de la gente de nuestra nación. Tengo el honor de ver cómo el Papa Benedicto XVI escuche las voces y los corazones de la gente de la Iglesia en para conducir, guiar y fortalecer a nosotros en esa oficina única que se mantiene desde la perspectiva de la Cátedra de Pedro.

Fuente: http://www.archatl.com/archbishops/gregory/blog/index.html

Segundo Sínodo Para África

Domingo 4 de octubre 2009
╬ Wilton D. Gregory,
Arzobispo de Atlanta, Georgia EE.UU.

El segundo Sínodo para África se inició esta mañana con una Misa en la Basílica de San Pedro presidida por el Santo Padre Benedicto XVI. Había alrededor de 250 con-celebrantes incluyendo a los Cardenales, Arzobispos, Obispos y sacerdotes que participarán en el Sínodo. La basílica estaba llena de peregrinos que sabía acerca de este especial de apertura de la Misa del Sínodo, así como muchos otros que simplemente pasó a ser de visita para la Eucaristía del domingo con el Santo Padre. Los textos de la Misa eran de la Liturgia de la 27 º Domingo del Año de la Iglesia [B]. Y así hemos escuchado a las mismas Escrituras al igual que los católicos de todo el mundo. El Santo Padre ha utilizado las lecturas de este domingo para poner de relieve la importancia del Sínodo para África, así como a hablar con amor y convicción en la importancia de la unión sagrada entre marido y mujer. ¡Él hizo lo que todo predicador éxito está llamado a hacer - se refieren y aplicar la Palabra de Dios a la situación de la vida de la grey del Señor!

Cuando pasé por las grandes puertas de bronce del Palacio Apostólico, fui recibido en el área de adquisición de los obispos por varios de mis queridos amigos: El Arzobispo de Accra, Ghana: Gabriel Charles Palmer Buckles, [que tiene familia en la Arquidiócesis de Atlanta y que resulta ser un muy buen amigo en el Padre Dan Stack]; El Arzobispo de Cartagena, Colombia: Jorge Jiménez Carvajal, Arzobispo de Abuja, Nigeria: Juan Bautista Onaiyekan, y el arzobispo emérito de Kumasi, Ghana: Peter Sarpong. El Sínodo se compromete a proveer de mí la oportunidad de hacer nuevas amistades y fortalecer los lazos de amistades queridas del pasado. Las cuestiones que se enfrenta este continente tan vasto como es el territorio en sí. Sin embargo, África es una tierra bendecida por los grandes recursos, el principal, por supuesto, son los mismos y su vitalidad espiritual rica. Estoy seguro de que voy a oír hablar de los grandes desafíos que aún enfrentan las naciones africanas: la pobreza, la pandemia del VIH-SIDA, la corrupción política, la explotación de los pobres, y las divisiones tribales, a veces violenta y animosidades. Sin embargo, también esperamos aprender de las esperanzas y aspiraciones de una comunidad verdaderamente magnífica y diversa en personas. También prevé la posibilidad de garantizarles el respeto y la estima de sus hermanos y hermanas que son de la Iglesia en los EE.UU. se enfrentan a las dificultades que son de ellos y tratar de prever el papel de la Iglesia como un siervo de la Reconciliación, Justicia y paz.


Fuente: http://www.archatl.com/archbishops/gregory/blog/index.html

Catequesis de Adultos

Evangelización Cibernética, con la fuerza del Espíritu Santo. Bienvenidos sean todos...

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